Hija de Babilonia

 

¿De la hija de Babilonia, o llamada virgen,… descubre Jesús su vergüenzas y su deshonra,… y le da orden que entre en tinieblas,… ya que se confía de su maldad, diciendo: nadie me ve,… y  dice: Yo y nadie más,… por esto viene sobre ella mal cuyo nacimiento no lo sabe y cae quebrantamiento que no le puede remediar,…?

 

1Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada. 2Toma el molino y muele harina; descubre tus guedejas, descalza los pies, descubre las piernas, pasa los ríos. 3Será tu vergüenza descubierta, y tu deshonra será vista; haré retribución, y no se librará hombre alguno. 4Nuestro Redentor, Jesús de los ejércitos es su nombre, el Santo de Israel. 5Siéntate, calla, y entra en tinieblas, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán señora de reinos. 6Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste compasión; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo. 7Dijiste: Para siempre seré señora; y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería. 8Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad. 9Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y viudez; en toda su fuerza vendrán sobre ti, a pesar de la multitud de tus hechizos y de tus muchos encantamientos. 10Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más. 11Vendrá, pues, sobre ti mal, cuyo nacimiento no sabrás; caerá sobre ti quebrantamiento, el cual no podrás remediar; y destrucción que no sepas vendrá de repente sobre ti.” (Isa. 47:1-11)

 

¿Qué acontece a la hija de Babilonia por estar llena de imágenes y entontecida, cuando un pueblo del norte, y una nación grande y muchos reyes se levantarán de los extremos de la tierra, con arco y lanza y no tengan compasión contra ella...?

 

35Espada contra los caldeos, dice Jesús, y contra los moradores de Babilonia, contra sus príncipes y contra sus sabios. 36Espada contra los adivinos, y se entontecerán; espada contra sus valientes, y serán quebrantados. 37Espada contra sus caballos, contra sus carros, y contra todo el pueblo que está en medio de ella, y serán como mujeres; espada contra sus tesoros, y serán saqueados. 38Sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes. 39Por tanto, allí morarán fieras del desierto y chacales, morarán también en ella polluelos de avestruz; nunca más será poblada ni se habitará por generaciones y generaciones. 40Como en la destrucción que Dios hizo de Sodoma y de Gomorra y de sus ciudades vecinas, dice Jesús, así no morará allí hombre, ni hijo de hombre la habitará. 41He aquí viene un pueblo del norte, y una nación grande y muchos reyes se levantarán de los extremos de la tierra. 42Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán compasión; su voz rugirá como el mar, y montarán sobre caballos; se prepararán contra ti como hombres a la pelea, oh hija de Babilonia. 43Oyó la noticia el rey de Babilonia, y sus manos se debilitaron; angustia le tomó, dolor como de mujer de parto... 45Por tanto, oíd la determinación que Jesús ha acordado contra Babilonia, y los pensamientos que ha formado contra la tierra de los caldeos: Ciertamente a los más pequeños de su rebaño los arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos. 46Al grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el clamor se oyó entre las naciones.” (Jer. 50:35-46)

 

¿Todos los de Babilonia aunque rugan como leones,… les dará Jesús sueño eterno para que no despierten,… por estar sus ciudades en tierra seca y desierta donde mora la confusión,  y la violencia,…?

 

38Todos a una rugirán como leones; como cachorros de leones gruñirán. 39En medio de su calor les pondré banquetes, y haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y no despierten, dice Jesús. 40Los haré traer como corderos al matadero, como carneros y machos cabríos. 41¡Cómo fue apresada Babilonia, y fue tomada la que era alabada por toda la tierra! ¡Cómo vino a ser Babilonia objeto de espanto entre las naciones! 42Subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas fue cubierta. 43Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre. 44Y juzgaré a Bel [el que esta confundido (Jer. 50:2)] en Babilonia, y sacaré de su boca lo que se ha tragado; y no vendrán más naciones a él, y el muro de Babilonia caerá. 45Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de Jesús. 46Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor que se oirá por la tierra; en un año vendrá el rumor, y después en otro año rumor, y habrá violencia en la tierra, dominador contra dominador. 47Por tanto, he aquí vienen días en que yo destruiré los ídolos de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella. 48Los cielos y la tierra y todo lo que está en ellos cantarán de gozo sobre Babilonia; porque del norte vendrán contra ella destruidores, dice Jesús. 49Por los muertos de Israel caerá Babilonia, como por Babilonia cayeron los muertos de toda la tierra… 54¡Oyese el clamor de Babilonia, y el gran quebrantamiento de la tierra de los caldeos! 55Porque Jesús destruirá a Babilonia, y quitará de ella la mucha jactancia; y bramarán sus olas, y como sonido de muchas aguas será la voz de ellos. 56Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque Jesús, Dios de retribuciones, dará la paga. 57Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jesús de los ejércitos.” (Jer. 51:38-49)

 

¿El que estrella los niños de Babilonia contra la peña es bienaventurado?

 

8Hija de Babilonia la desolada, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste. 9Dichoso el que tomare y estrellare tus niños Contra la peña. (estanque de aguas).” (Sal 137:8-9; Sal. 114:7-8; Núm 20:7-13)

 

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