Yo el Dios de Israel no les desamparare

 

¿A quienes no desampara Jesús cuando convierte en soledad montes y collados...?

 

15Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques. 16Y guiaré a los ciegos (sus siervos son ciegos Isa. 42:18-19) por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé. 17Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.” (Isa. 42:14-17; Ver además Isa. 50:2)

 

¿A quienes no desampara Jesús cuando el juicio sea vuelto a la justicia y los rectos de corazón vayan en pos de ella,…?

 

10En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jesús, no desamparaste a los que te buscaron.” (Sal. 9:10) “25Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan... 28Porque Jesús ama la rectitud, Y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida.” (Sal. 37:25-28) “14Porque no abandonará Jesús a su pueblo, Ni desamparará su heredad, 15Sino que el juicio será vuelto a la justicia, Y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.” (Sal. 94:14-15)

 

¿Quién estará desamparada y se sentara en tierra; Cuándo el renuevo de Jesús será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel y el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, sea llamado santo,…?

 

16Asimismo dice Jesús: Por cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies; 17por tanto, el Señor raerá la cabeza de las hijas de Sion, y Jesús descubrirá sus vergüenzas. 18Aquel día quitará el Señor el atavío del calzado, las redecillas, las lunetas, 19los collares, los pendientes y los brazaletes, 20las cofias, los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor y los zarcillos, 21los anillos, y los joyeles de las narices, 22las ropas de gala, los mantoncillos, los velos, las bolsas, 23los espejos, el lino fino, las gasas y los tocados. 24Y en lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez; y cuerda en lugar de cinturón, y cabeza rapada en lugar de la compostura del cabello; en lugar de ropa de gala ceñimiento de cilicio, y quemadura en vez de hermosura. 25Tus varones caerán a espada, y tu fuerza en la guerra. 26Sus puertas se entristecerán y enlutarán, y ella, desamparada, se sentará en tierra. 1Echarán mano de un hombre siete mujeres (En Egipto hay cinco cuando Jesús entra en una pequeña nube Isa. 19:1-18) en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio. 2En aquel tiempo el renuevo de Jesús será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. 3Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes, 4cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación. Y creará Jesús sobre toda la morada del monte de Sion, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas; porque sobre toda gloria habrá un dosel, 6y habrá un abrigo para sombra contra el calor del día, para refugio y escondedero contra el turbión y contra el aguacero.” (Isa. 3:16-26; Isa. 4:1-6) ¿Cómo es rescatada la hija de Sion, cautiva? 2Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion. 3Porque así dice Jesús: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados. 4Porque así dijo Jesús el Señor: Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el asirio (Los que hieren con vara Isa. 30:31) lo cautivó sin razón. 5Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jesús, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jesús, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. 6Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente. 7¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina! 8¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jesús vuelve a traer a Sion. 9Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jesús ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido. 10Jesús desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro. 11Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jesús. 12Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jesús irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel. 13He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. 14Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, 15así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.” (Isa. 52:1-15 también  Zac. 9:9-11; Isa. 62:10-12; Isa. 1:24-31; Isa. 4-6)

 

¿A quien le llamarán ciudad deseada no desamparada,…?

 

1Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. 2Entonces verán las gentes tu justicia (la justicia de Jerusalén y Sion) , y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jesús nombrará. 3Y serás corona de gloria en la mano de Jesús, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. 4Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi- (mi deleite esta en ella), y tu tierra, Beula (Desposada)... 10Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos. 11He aquí que Jesús hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra. 12Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jesús; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.” (Isa. 62:10-12; ver también Eze. 36:1-38) ¿Qué paso a Efraín y a sus príncipes cuando Jesús les redimió, pero hablaron mentira de él y no clamo con el corazón a Jesús...? 11Efraín fue como paloma incauta, sin entendimiento...13¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí; destrucción vendrá sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron mentiras contra mí. 14Y no clamaron a mí con su corazón cuando gritaban sobre sus camas; para el trigo y el mosto (bien puede referirse a las uvas agrias Jer. 31:29-30) se congregaron, se rebelaron contra mí. 15Y aunque yo los enseñé y fortalecí sus brazos, contra mí pensaron mal. 16Volvieron, pero no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a espada por la soberbia de su lengua; esto será su escarnio en la tierra de Egipto.” (Oseas 7:11-16)

 

            flecha2