Ciudad Fuerte y/o Fortificada

 

¿Jesús,… convierte la ciudad en montón y la ciudad fortificada en ruina,… ya que Jesús es fortaleza del pobre, y al menesteroso en su aflicción, y le es refugio contra el turbión, y sombra contra el calor,… porque Jesús es su monte, hará a todos los pueblos, banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones,… y también enjugará Jesús el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra,… y en aquel día se dirá: “He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jesús a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.”,  ya que la mano de Jesús reposara en su monte,… pero extenderá su mano sobre Moab, y será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar,… en aquel día cantaran en tierra de Judá que tienen ciudad fuerte,…?

 

1Jesús, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza. 2Porque convertiste la ciudad en montón, la ciudad fortificada en ruina; el alcázar de los extraños para que no sea ciudad, ni nunca jamás sea reedificado. 3Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas. 4Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro. 5Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como calor debajo de nube harás marchitar el renuevo de los robustos. 6Y Jesús de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados. 7Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. 8Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jesús el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jesús lo ha dicho. 9Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jesús a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación. 10Porque la mano de Jesús reposará en este monte; pero Moab será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar. 11Y extenderá su mano por en medio de él, como la extiende el nadador para nadar; y abatirá su soberbia y la destreza de sus manos. 12Y abatirá la fortaleza de tus altos muros; la humillará y la echará a tierra, hasta el polvo.” (Isa. 25:1-12) “1En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. 2Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. 3Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 4Confiad en Jesús perpetuamente, porque en Jesús el Señor está la fortaleza de los siglos.” (Isa. 26:1-3)

 

® ¿Sobre la ciudad fuerte, viene su juicio en una hora,…?

 

9Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, 10parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!” (Apoc. 18:9-10)

 

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